El hallazgo histórico, aguas subterráneas de 35 mil años de antigüedad

compassAdemás de la Cooperativa en ciencia y tecnología entre México y la Unión Europea, durante el pasado mes de septiembre, científicos nacionales hallaron en el acuífero del Valle de Puebla infiltraciones de agua subterránea tan antiguas como los últimos episodios glaciares. Fueron descubiertas por el personal del Instituto Politécnico Nacional (IPN) de México.

Para que nos hagamos una idea, en un sentido cotidiano e inexperto, cuando se habla de los últimos millones de años, se utiliza la palabra “glaciación” para referirse a periodos más fríos con extensos casquetes glaciares en las zonas de Norteamérica y Eurasia. Teniendo esto en cuenta, según esta definición coloquial, la glaciación más reciente acabó hace nada más y nada menos que doce mil años. Y por si esta cantidad no nos pareciese muy elevada, en un comunicado, el IPN confirmó que las infiltraciones del acuífero del Valle de Puebla tienen una edad superior a los treinta y cinco mil años de antigüedad, que hablando glaciológicamente corresponden con los últimos episodios glaciares e interglaciares. El instituto indicó que la datación de aquella antiquísima agua fue realizada a través de las técnicas isotópicas de radio Carbono 14, Delta Oxígeno 18 y Delta Deuterio, al explicar el descubrimiento de sus científicos. Estos métodos son actualmente los más fiables para determinar la edad de materiales que contengan los citados elementos hasta unos cincuenta mil años de antigüedad.

La datación de la edad de las aguas y la excitación del IPN tras su descubrimiento

Los expertos del Centro Interdisciplinario de Investigaciones y Estudios sobre Medio Ambiente y Desarrollo (CIIEMAD) del IPN determinaron que la infiltración en el acuífero corresponde al periodo Cuaternario en las épocas del Pleistoceno y el Holoceno. Este período es una división de la escala temporal geológica que pertenece a la Era Cenozoica; dentro de esta, el Cuaternario sigue al Neógeno. Se inició hace 2,59 millones de años y llega hasta la actualidad a pesar de que, antes del año 2009, se consideraba que el Cuaternario comenzaba hace 1,81 millones de años, pero la Comisión Internacional de Estratigrafía le añadió la edad y un piso adicional dentro del Pleistoceno, el Gelasiense, adelantando por tanto su comienzo.

Un investigador del CIIEMAD, el doctor Pedro Francisco Rodríguez Espinosa, señaló que las precipitaciones interglaciares del Pleistoceno sumadas a las ocurridas en el Holoceno lograron infiltrarse en la estructura volcánica de la Malinche en formación y en las estribaciones de la Sierra Nevada, que tenía una gran actividad volcánica. El IPN celebró que, tras estos descubrimientos científicos, el Instituto se ha logrado colocar en cabeza en cuanto a la datación isotópica del agua subterránea en el acuífero del Valle de Puebla, razón por la cual se les permitirá aplicar acciones encaminadas a regular la sobreexplotación de los recursos hídricos.

Descubrimientos adicionales, investigadores y análisis de la noticia

Los análisis permitieron hallar también agua infiltrada con edades de dos mil doscientos ochenta años, siete mil ochocientos noventa años, ocho mil setecientos años y hasta de trece mil setecientos cincuenta años de antigüedad, sostuvo el IPN, el mayor centro de educación tecnológica de México con una matrícula de ciento ochenta mil alumnos en los niveles medio superior, superior y posgrado. “El derretimiento de capas de hielo y las precipitaciones interglaciares promovieron la recarga del acuífero, el que a su vez se encontraba en construcción mediante los sedimentos generados por la intensa actividad volcánica del periodo, principalmente de los volcanes Popocatépetl y La Malinche”, comentó el doctor Rodríguez Espinosa.

El IPN explicó que el grupo de expertos a cargo del estudio tuvo la participación del propio Rodríguez Espinosa; de la alumna de posgrado Karen Minelli Ochoa; y de Estefanía Martínez, de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla. Dentro de este grupo de investigadores, también destacó la participación de Chidambaram Sabarathinam, del Centro de Investigación de Agua del KISR (Kuwait Institute for Scientific Research) y Banajarani Panda, del Departmento de Ciencias de la Tierra en la Annamalai University, de la India.
Sin lugar a dudas, cuando uno echa la vista atrás o investiga entre los interminables documentos que han escrito la historia de la humanidad se siente pe
queño. Desde nuestros primeros antepasados hasta nuestros días ha llovido y mucho, pero cuando aparecen descubrimientos que pertenecen al origen de la formación de la Tierra, uno es consciente de que realmente la vida que nos toca vivir es un suspiro. Una reflexión que se podría sacar en claro de esta noticia es que nuestro planeta es un regalo que debemos cuidar, la naturaleza estuvo ahí siempre y seguirá por mucho tiempo cuando el mundo ya nos haya olvidado.