La megaestructura estelar


La megaestructura estelar
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Para regocijo de los creyentes en el origen extraterrestre del fenómeno ovni, eso que los astrónomos llaman “la estrella más extraña del Universo” ha empezado a dar, de nuevo, señales de actividad. En realidad, se trata de una estrella variable de las que hay muchos tipos en el cosmos.

La irregularidad e intensidad de la variación del brillo de la estrella KIC8462852 —o Tabby—, descubierta por la astrónoma Tabetha Boyajian, en 2009, nos señalan que está situada a unos 1,500 años luz de distancia. Se halla cerca del límite de las constelaciones del Cisne y la Lira en la esfera celeste, ubicada relativamente cerca de nuestro Sol, dentro de la Vía Láctea.1
     La expectación que este astro ha causado se debe a la posibilidad, en verdad remota, de que la variación de su brillo se deba a que en su entorno alguna civilización muy avanzada tecnológicamente haya construido lo que se llama una “esfera de Dyson” parcial.

Freeman Dyson


     Esta esfera es una megaestructura hipotética,2 sugerida en 1960 por el físico Freeman Dyson, en un artículo de la revista Science, titulado “Search for Artificial Stellar Sources of Infra-red Radiation”. Dicha esfera sería básicamente una cubierta esférica de dimensión astronómica (con diámetro equivalente al de una órbita planetaria), construida artificialmente alrededor de una estrella, la cual permitiría a una civilización avanzada aprovechar al máximo la energía luminosa y térmica de dicha estrella. Aunque el mérito se asocia a Freeman Dyson, una idea parecida fue propuesta, en 1937, en una obra de ficción (El Fabricante de estrellas, de Olaf Stapledon). Dyson no entra en demasiados detalles sobre la construcción de tal megaestructura, pero sí argumenta sobre las propiedades térmicas que tal ingenio haría visibles, de modo que sugiere a los astrónomos buscar tales características en cuerpos celestes y así detectar civilizaciones extraterrestres avanzadas.
     En este caso, el cambio de brillantez de la estrella no sigue un patrón regular y en lugar de ser mínimo, como cuando hay un planeta en órbita alrededor del astro, llega a ser de 22%.
     Si la supuesta megaestructura fuese una verdadera esfera de Dyson, ésta sólo cubriría parcialmente el entorno de la estrella, pero aun así sería posible para los astrónomos percibir un incremento en la emisión de rayos infrarrojos —es decir, calor— en los momentos en que la estrella se encuentra oscurecida. También sería muy posible tratar de detectar emisiones de señales electromagnéticas como ondas de radio, provenientes de ella.

Tabetha Boyajian

     En algunos medios se ha señalado que lo anterior puede definirse como algo relacionado con el fenómeno ovni, pero esto no procede, ya que un ovni o alguna estructura similar se refiere a un objeto volador visible desde la Tierra, relacionado con posibles viajeros interestelares y lo que se ve en la llamada estrella Tabby.
     Este fenómeno es precisamente algo que en realidad sugeriría de manera creíble la presencia de una forma de civilización muy avanzada, aunque también puede explicarse, con más plausibilidad, por la presencia, en diversas órbitas alrededor de la estrella, de grandes agregados de material similar al que forma los cometas, el cual podría llegar a obstruir la luz de la estrella en diferentes momentos irregulares.

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